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Tipos de autónomos en España: clasificación y diferencias clave
Un autónomo o trabajador por cuenta propia es una persona física que realiza de forma habitual, personal y directa una actividad económica a título lucrativo, sin sujeción a un contrato de trabajo y por cuenta propia.
Tipos de autónomos en España
Entre los trabajadores autónomos existen diferencias y pueden dividirse en los siguientes tipos en función de sus características:
Trabajadores autónomos
Se refiere al grupo general y es el que más se suele asociar con el término. Son los autónomos que gestionan un negocio pequeño que está a su nombre, siendo lo habitual el autoempleo aunque pueda tener trabajadores. En este grupo encontramos varias subcategorías.
Profesionales autónomos y freelance
Son los autónomos que se dedican a profesiones liberales incluidas en el listado de actividades profesionales del Impuesto de Actividades Económicas (IAE), pudiendo ser o no colegiados.
Empresarios y autónomos societarios
Pueden ser profesionales o trabajadores autónomos con negocios de más tamaño y que cuentan con mayor número de trabajadores contratados, por lo que su mejor opción es crear una sociedad.
Autónomos colaboradores
Este grupo está compuesto por familiares directos del autónomo titular, que trabajan para él. Pueden ser el cónyuge y familiares del autónomo hasta el segundo grado de consanguinidad que colaboren en el negocio habitualmente.
Autónomos agrarios
Son los autónomos que se dedican a actividades agrícolas y que cuentan con un régimen especial de cotización, el “Sistema Especial para Trabajadores por Cuenta Propia Agrarios”, conocido como SETA.
Trabajadores autónomos económicamente dependientes
Se trata de aquellos autónomos, trabajadores o profesionales, que facturan a un solo cliente el 75% o más de sus ingresos y que no pueden tener trabajadores a su cargo.
Diferencias entre los tipos de autónomos
Los distintos tipos de autónomos se diferencian por la relación que tienen con el negocio, su dependencia económica y las obligaciones fiscales que tienen. Las principales diferencias radican en la limitación de responsabilidad, las cuotas a la Seguridad Social y la gestión del IVA y el IRPF.
A continuación, las diferencias más importantes entre los tipos de autónomos:
- Autónomo Individual o Trabajador por Cuenta Propia. Responde con su patrimonio personal ante deudas y tributa el IVA y el IRPF, además de pagar su cuota a la Seguridad Social.
- Autónomo Profesional o Freelance. Ejercen actividades independientes, normalmente sin empleados. Pueden estar colegiados o no, y suelen aplicar retenciones en sus facturas.
- Autónomo Societario. Al ser socio de una empresa y tener un control de la misma, la diferencia en la responsabilidad es que se limita al capital aportado, pero tienen cuotas de autónomo mayores.
- Autónomo Colaborador. Son familiares directos y no presentan declaraciones de IVA ni IRPF propias, además de tener bonificaciones en la cuota.
- Autónomo Económicamente Dependiente (TRADE). Facturan al menos el 75% de sus ingresos a un único cliente, tienen un contrato firmado y no pueden tener trabajadores contratados.
Los trabajadores autónomos pueden dividirse en distintos tipos en función de la responsabilidad que tengan, su fiscalidad y la cuota de la Seguridad Social que pagan, siendo los más habituales los freelancer, societarios, colaboradores, agrarios, autónomos general y económicamente dependientes.

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