La tributación de dividendos ha tenido algunos cambios en los últimos tiempos.
Debemos recordar que forman parte de la base imponible del ahorro.
Los primeros 1.500 estarían exentos y a partir de ahí debemos tener en cuenta que con el fin de reducir el déficit público, la disposición adicional trigésimo quinta.1.b) de la Ley del IRPF, establece que en los ejercicio 2012 y 2013 la cuota íntegra estatal se incrementará en unos porcentajes y quedaría así:
0,00 – 6.000,00 € 19+2=21%
6.000,01 – 18.000,00 € 21+4=25%
24.000,00 – en adelante 21+6=27%
Durante 2012 y 2013 se establece una retención del 21% en el momento del pago del dividendo a cuenta de la futura declaración de IRPF.
Salvo que se prorrogue esta disposición adicional, a partir de 2014 los dividendos volverían a tributar de forma que hasta 6.000 € lo harían al 19% y a partir de ahí al 21% con una retención a cuenta del 19%.
